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QUITO DEL BUEN VIVIR

Entre guaguas de pan y colada morada

Escrito por 02 Nov,2014

Por: @andresmideros


En tiempo de “feriado”, entre guaguas de pan y colada morada, la Corte Constitucional dio paso a la vía de “enmienda” (es decir a través la Asamblea Nacional) a los cambios a la Constitución, propuestos desde la Asamblea Nacional; con excepción de aquel que se refiere a la “acción de protección”. No voy a entrar en el análisis jurídico, dejemos a los y las jueces. Pero diré lo mismo que en 2011: “la historia juzgará”. Sin embargo, es importante reflexionar sobre las formas, ya que estas, muchas veces, son tan (o más) importantes que los fines. Por otro lado, no entraré en el análisis de cada propuesta de enmienda, porque ya lo hice en una entra pasada. Sobre la reelección indefinida también ya opine, en otra entrada, pero es importante volver a contextualizar la discusión ya que es en esta “enmienda” en la que se centra el debate.


Las formas. Todo es perfectible, en ese sentido bien se puede pensar en enmendar la Constitución para mejorarla. Una virtud de la Constitución de 2008 fue la forma en que se la aprobó: vía referéndum. Hacerlo de esa manera daba legitimidad, además era la forma para guardar coherencia con el proyecto de sociedad propuesto. El trámite de las enmiendas a la Constitución a través de la Asamblea Nacional es legal, dice la Corte Constitucional, pero eso no excluye la posibilidad de hacerlo a través de referéndum (ver Art. 441 de la Constitución). Los y las asambleístas son representantes electos democráticamente y bien pueden ir adelante con la reforma, hacer cambios que sean necesarios en la Constitución para perfeccionarla. Sin embargo, hay temas en los que no se debería limitar la participación ciudadana; la construcción de “poder popular” se da permitiendo que sea la sociedad, en su conjunto, quienes tomen las decisiones. Hacerlo en la Asamblea Nacional puede ser legal y pragmático, pero quizá no es la mejor manera de hacerlo. Personalmente pienso que siempre es mejor más democracia deliberativa, participativa y directa, solo de esa manera se logra cohesionar a la sociedad en un proyecto común, de lo contrario la polarización continúa entre quienes se sienten representados por unos/as u otros/as o por ninguno/a. Todavía estamos a tiempo.


En el fondo. Como lo dije en una entrada anterior quienes se oponen a la reelección indefinida son, en su mayoría, quienes no quieren perder indefinidamente. En principio, no hay contradicción con la idea de democracia, en la medida en que las elecciones sean transparentes, igualitarias y periódicas. Muchos países tienen reelección indefinida y nadie lo critica. Pero creo que la reelección indefinida no es adecuada en el Ecuador. Es necesario fomentar la alternancia, la creación de nuevos liderazgo, la (re)evolución de los proyectos políticos, el cambio generacional y evitar la reproducción de proyectos personalistas. Sin embargo, no se debe desconocer liderazgos y la necesidad de dar continuidad a procesos de transformación. Estoy en contra de la reelección indefinida, pero creo que una sola reelección puede ser muy poco. Hay muchas opciones en la mitad, y vale analizarlas y debatirlas. Por otro lado, considero que es importante poner el debate completo. Hay que discutir y reformar las “reglas de juego” del proceso electoral. Hay que garantizar igualdad de oportunidades, controlando el gasto y las formas de financiamiento de las campañas electorales, hay que establecer debates obligatorios entre candidatos/as, hay que reducir el tamaño de distritos electorales para acercar al o la candidata al electorado, hay que hacer obligatorias las elecciones primarias (con voto secreto y control del Consejo Nacional Electoral). Si vamos a discutir la reelección, hay que hacerlo completo. Todavía estamos a tiempo.


Pero ahí no termina el feriado. No sé si comieron guaguas de pan o tomaron colada morada, pero para eliminar cualquier duda, aquellos que quieren “restaurar” el pasado se reunieron y se sacaron fotos. Con banquero a la cabeza, y aplausos de su público. Representante del poder financiero que controló el Estado y llevo a la crisis financiera de 1999, que aprobaron (sin consulta) la Constitución de 1998, que declararon feriado bancario, salvataje bancario, y dolarización, empobreciendo a gran parte de la población. Ahora se toma foto junto a un grupo de políticos, “nuevos/as” y “viejos/as”. Llama la atención la mezcla: César Montufar, Auki Tituaña, la Izquierda Democrática (que lejos de intentar retomar su camino, se hunde más), la Democracia Cristiana, y otros conservadores que pretenden “restaurar” un Estado para el beneficio del buen negocio y la “libertad de mercado”. Lamentable que quieran, ahora, ser voceros de una consulta popular, cuando bien sabemos que nunca consultaron nada. Si alguien tenía duda, ahí están:


restaruracion conservadora


Hay otros que también añoran el pasado. Lo hacen tanto, que lo quiere inmortalizar. Supongo que en su “mundo”, en su “vida”, es algo que les trae buenos recuerdos. No lo sé, pero parece que a la “oligarquía” le gusta que le limpien los zapatos, y si es un/ niño/a da igual; si el niño/a está descalzo, es normal. Llegan al punto de hacerle estatuas a la pobreza, a la explotación infantil, y la celebran, de la mejor que pueden, tomándose una foto con aquel niño que le limpia el zapato. No me digan que las cosas no han cambiando. Mientras este señor hace eso, el Gobierno, el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) está realizando un despliegue impresionante en las Jornadas Nacionales de Desarrollo Infantil. Pero parece que el alcalde de Guayaquil (Jaime Nebot) no ha entendido nada. No me digan que son lo mismo. Y Quito no se queda atrás; otro alcalde, de las juventudes social cristianas (las de Febres Cordero y Nebot), plantea la privatización de espacios públicos (son recursos privados los que financian la remodelación de estaciones del trole, sin que se difunda los términos de estos acuerdos), la reducción de impuestos a grandes propietarios, la reducción de la autoridad pública, y trae relaciones peligrosas (con aquellos a quienes solo les gusta el dinero, "dime con quien andas ..."). No se ha explicado la relación con Luís Muñoz Orozco (involucrado en lavado de dinero y relacionado con el cartel de Sinaloa). Y claro, tampoco se le ocurrió mejor lugar, a Mauricio Rodas, para estas “relaciones”, que hacerlo en centros infantiles.

 

Nebot y rodas

 

Con guagua de pan y colada morada, las reuniones de quienes quieren un país para el buen negocio, y las acciones de los oligarcas con aire de monarcas, son el mejor aliado para impulsar la reelección. En los últimos años el país se ha transformado, para bien. Se ha recuperado el Estado para el servicio a la ciudadanía, se reduce la pobreza y se genera igualdad, se construyen oportunidades. Hay que consolidar ese proceso y evitar retrocesos; en el camino el gran reto sigue siendo el poder popular. Así pasamos el feriado, esperando que dentro de los movimientos y partidos políticos, pero sobre todo desde la ciudadanía se vayan dando espacios para consolidar y defender un proyecto de sociedad que nos incluya a todos y todas.

Leído 5163 veces Modificado por última vez el 03 Nov,2014
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